jueves, 17 de marzo de 2011

EL POSITIVISMO, EL ASOCIACIONISMO Y EL EVOLUCIONISMO

EL POSITIVISMO:

Es una forma suavizada del Materialismo la cual, no niega rotundamente lo suprasensible, pero sí afirma enfáticamente que solo podemos tener conocimiento cierto de los hechos sensibles, rechaza por lo tanto la metafísica y la teología, considerados sistemas de conocimiento imperfectos e inadecuados; sólo obedece a los datos proporcionados por los sentidos, es decir se basa en el conocimiento empírico de los fenómenos naturales. El término positivismo fue utilizado por primera vez por el filósofo y matemático francés del siglo XIX Auguste Comte, pero algunos de los conceptos positivistas se remontan al filósofo británico David Hume, al filósofo francés Saint-Simon, y al filósofo alemán Immanuel Kant.

AUGUSTO COMTE (1.789-1.859) filósofo de origen francés en cuya vida, identificamos dos períodos: el primero es un período científico en el cual, publicó su gran obra “Curso de Filosofía Positiva”; el segundo, es un período místico en el cual, intenta reformar la religión cristiana y fundar una nueva religión de la Humanidad. Es prácticamente el fundador del Positivismo. Destacamos de su obras, LA LEY DE LOS TRES ESTADOS en la cual, considera que el espíritu humano y en particular cada individuo pasa por tres estados cognoscitivos: 1) EL TEOLOGICO en el cual el hombre explica los fenómenos naturales refiriéndolos a causas sobrenaturales (dioses, ángeles, demonios), de éste modo nace la religión. 2) EL METAFISICO: explicación de los fenómenos naturales por medio de nociones abstractas (esencia, causa-efecto, finalidad). 3) EL POSITIVO: el espíritu humano, deja de lado las ficciones teológicas y metafísicas y estudia los fenómenos como hechos positivos (formulan leyes que relacionan los fenómenos unos con otros). En los dos primeros estados prima la imaginación, mientras que en el tercero, la observación de la realidad. Comte inaugura así el culto idolátrico de la ciencia y relega a la filosofía concediéndole tan solo el papel de coordinadora de las ciencias (ver clasificación positiva de las ciencias).

EL ASOCIACIONISMO

Es una de las formas del positivismo y tiene como representantes a Hume, Stuart Mill, Spencer y Bain. Parte del fenomenismo de Hume, niega el alma y sus facultades; todos los hechos sicológicos los reduce a la sensación, considerándola como hecho primitivo e irreductible; reduce toda la actividad de nuestro espíritu a la combinación de las diversas imágenes o ideas mediante las leyes mecánicas de la asociación, reemplazando así las leyes de la lógica y la sicología.

JUAN STUART MILL: Nace en Londres (1.806-1.873), viaja a Francia donde es influenciado por el positivismo de Comte. Su obra principal “Sistema de Lógica”, en ella enseña el asociacionismo, y mejora el método científico de Bacon. La asociación es un fenómeno mecánico o automático en el que el entendimiento queda pasivo en el fenómeno del conocimiento, solo recibe asociaciones sensibles que él no provoca. La asociación de imágenes se explica por la tendencia que tenemos a asociar todos nuestros actos de conciencia según las siguientes leyes: a) de semejanza (recuerdo del objeto por algo que se le parece); b) de contraste (blanco y negro); y c) de contigüidad que puede ser temporal (una cosa viene en pos de otra) o de lugar (dos cosas que conocimos en el mismo lugar). Los estados de conciencia tienden a asociarse en virtud de estas tres reglas.

EL EVOLUCIONISMO

Profesado por Heriberto Spencer (1,820-1.903), es otra forma de positivismo que se diferencia por dos doctrinas fundamentales: El Agnosticismo y el Evolucionismo Absoluto. El agnosticismo está inspirado en Kant y en él, Spencer, acepta que hay algo más allá del fenómeno positivo, que es el noúmeno que en sí mismo es incognocible, siendo por lo tanto inútil todo intento de conocimiento de las cosas suprasensibles (Dios, alma, substancia...). El Evolucionismo Absoluto tiene dos características: ser absolutamente universal y estar regido por una ley universal; en el primer caso, el evolucionismo de Spencer se diferencia del transformismo de Darwin, ya que éste se refiere a la transformación de las especies vivientes, mientras que Spencer se refiere a la evolución absolutamente universal, que parte de la materia eterna (nebulosa primitiva, luego se extiende de lo material a lo biológico, a lo psicológico, a lo intelectual y a todo género de cultura). En el segundo caso, explica dicha evolución como una tendencia innata de lo homogéneo a convertirse en heterogéneo.

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